¿Vas a viajar con niños? Consejos para un trayecto más seguro y tranquilo

Familia preparando el coche para viajar con niños

Viajar con niños en coche puede ser una aventura… y también una buena prueba de paciencia. Preparar la ruta, colocar correctamente la silla, evitar los mareos, conseguir que estén entretenidos y, sobre todo, garantizar su seguridad son cuestiones que conviene tener resueltas antes de arrancar.

¿A qué edad pueden viajar a favor de la marcha? ¿Dónde debe colocarse la sillita? ¿Cada cuánto hay que parar? ¿Qué pueden comer antes del viaje? Te contamos todo lo que debes tener en cuenta para que viajar con niños sea más seguro, cómodo y llevadero para toda la familia.

Antes de viajar con niños, prepara el coche

Las vacaciones en familia empiezan mucho antes de poner el coche en marcha. Cuando se va de viaje con niños, merece la pena dedicar unos minutos a preparar el habitáculo y comprobar que todo esté en su sitio.

Lo primero es comprobar que el sistema de retención infantil (SRI) es el adecuado y está correctamente instalado. También es recomendable preparar con antelación todo aquello que pueda hacer falta durante el trayecto: agua, snacks, toallitas, pañuelos, una muda y bolsas por si aparece el temido mareo.

En cuanto al equipaje, asegúrate de que vaya bien sujeto. Las maletas, mochilas, juguetes o incluso botellas pueden salir despedidos en caso de frenazo brusco de emergencia, con consecuencias graves. Saber cómo cargar el coche en vacaciones es fundamental para la seguridad.

¿Qué sillita debes utilizar?

Desde 2024, los sistemas de retención infantil se regulan mediante la normativa R129 o i-Size, que prioriza la altura del menor frente a la edad o el peso. Como orientación rápida, muchos fabricantes y conductores siguen utilizando una identificación por grupos:

  • Grupo 0 (40 – 85 cm): Para bebés y orientación a contramarcha. Hasta los 15 meses de edad o un peso aproximado de 0 a 13 kg.

  • Grupo 1 (61 – 105 cm): Recomendadas desde los 9 meses a los 4 años, o para pesos de 9 a 18 kg.

  • Grupo 2 (100 – 125 cm): Para niños demasiado mayores para ir en una silla de coche pero no lo suficiente como para ir solo con el cinturón. Aconsejables desde los 3 a 8 años, o peso de entre 15 y 36 kg.

  • Grupo 3 (125 – 150 cm): Alzador que soporta pesos de entre 22 y 36 kg. Para niños de aproximadamente entre 7 y 12 años.

En España, los menores de hasta 135 cm de altura deben viajar obligatoriamente en un sistema de retención infantil. Sin embargo, la Dirección General de Tráfico (DGT) recomienda su uso hasta que el cinturón se les ajuste correctamente o el menor alcance los 150 cm.

La mayoría de vehículos actuales cuentan con sistema Isofix, que facilita la instalación de la silla o elevador infantil. Para los coches que no disponen de Isofix, existen sistemas de retención infantil homologados que se instalan mediante el cinturón de seguridad.

Sistema de retención infantil correctamente instalado

Cuidado con el arnés y la ropa

Cuando sentamos a los niños en la sillita, debemos vigilar no cometer un error que puede ser fatal en caso de accidente: colocar al niño con demasiada ropa.

En verano no suele haber problema, porque llevan menos. Pero durante los meses más fríos, que los pequeños van más abrigados, antes de que se sienten debemos retirarles el abrigo o prendas gruesas. La ropa demasiado abultada puede crear holguras que reduzcan la eficacia del sistema de retención. El arnés debe quedar ajustado al cuerpo del niño.

También se debe revisar periódicamente que las correas no estén retorcidas y que el sistema continúa adaptándose correctamente al crecimiento del pequeño.

¿En qué asiento deben viajar los menores?

En muchos coches, las plazas laterales traseras con Isofix son la opción más práctica y adecuada. Como norma general, los menores de 135 cm deben viajar siempre en los asientos traseros, utilizando el correspondiente sistema de retención.

No obstante, la normativa contempla excepciones en algunos casos. Los niños podrán viajar en el asiento delantero del copiloto cuando el vehículo no tenga asientos traseros, todos estén ocupados por otros menores que también deban utilizar SRI o cuando no sea posible instalar todos los sistemas de retención necesarios.

En caso de que el menor viaje en una silla a contramarcha en el asiento delantero, hay una condición fundamental: el airbag frontal deberá estar desactivado.

¿A contramarcha o a favor de la marcha?

Esta es una de las preguntas más habituales cuando se viaja con bebés y niños pequeños. Según la normativa, los menores deben viajar a contramarcha al menos hasta los 15 meses en sistemas de retención homologados. Sin embargo, la DGT recomienda mantener a los pequeños a contramarcha el mayor tiempo posible, siempre respetando los límites de altura y peso establecidos por el fabricante.

¿El motivo? En caso de accidente frontal, la posición a contramarcha ofrece una mayor protección, especialmente de la cabeza, cuello y espalda de los niños pequeños. Si la silla permite mantener al menor a contramarcha durante más tiempo, no hay ninguna razón de seguridad para precipitar el cambio de orientación.

Bebé viajando a contramarcha en el coche

¿Tu hijo se marea en el coche? Prueba estos trucos

Los mareos pueden convertir los viajes familiares de varias horas en una auténtica pesadilla.

Si tu hijo suele marearse en el coche, hay algunos trucos que pueden ayudar. Intenta que viaje mirando hacia delante y mantenga la vista en el exterior en lugar de ir leyendo, jugando con una pantalla o realizando actividades que le obliguen a mirar de cerca. Mantener el habitáculo ventilado y sin olores fuertes también pueden hacer su viaje más llevadero.

En caso de que lo sufra con facilidad, conviene consultar con el pediatra o farmacéutico. Nunca le administres por tu cuenta ningún medicamento contra el mareo: no todos son adecuados para los niños. Una alternativa que se comercializa son las pulseras de acupresión, aunque su eficacia no está tan respaldada como otras medidas.

Lo más importante si aparecen síntomas de mareo es anticiparse. Llevar a mano bolsas, toallitas y una muda de ropa, por si acaso, siempre es buena idea. Parece un detalle menor, pero puede salvar el viaje.

¿Qué pueden comer los niños antes de un viaje largo?

A la hora de viajar con niños, la comida también importa. No existe el menú mágico que garantice que no vayan a marearse, pero sí se pueden evitar algunos errores.

Antes de un trayecto largo, es preferible apostar por cantidades moderadas y alimentos que el menor tolere bien, ligeros y fáciles de digerir. Fruta, yogur, un pequeño bocadillo o unas tostadas pueden ser buenas opciones. Nada de grandes atracones, comidas pesadas o grasas, ni tampoco viajar con el estómago vacío.

Durante el viaje también es importante mantener una buena hidratación, especialmente en verano.

Y un consejo práctico: no experimentéis. Si el niño nunca antes ha probado un alimento o bebida, justo antes de un viaje de varias horas no es el mejor momento de comprobar si podéis incorporarlo a su dieta.

¿A qué temperatura hay que poner el aire acondicionado?

En verano, el calor es otro de los grandes enemigos de los viajes familiares. El interior del coche puede alcanzar temperaturas muy elevadas, sobre todo si permanece estacionado al sol. El objetivo no debe ser convertir el habitáculo en una nevera, sino mantener una temperatura agradable evitando diferencias extremas entre el interior y el exterior.

Aunque no existe una cifra universal, una referencia habitual es poner el aire acondicionado a una temperatura de entre 22 y 24 ºC, que suele resultar confortable para la mayoría de los pasajeros. Lo aconsejable es que el habitáculo se enfríe de forma progresiva y evitar los chorros de aire excesivamente fríos, sobre todo si inciden de forma directa sobre los niños.

⚠️ Importante: Jamás dejes a un niño solo dentro de un coche estacionado, ni siquiera durante unos minutos. En verano, la temperatura del habitáculo puede aumentar rápidamente hasta alcanzar niveles peligrosos.

¿En qué momento del día es mejor viajar con niños?

Aquí entra en juego la rutina de cada familia. Si los niños se duermen fácilmente en el coche, madrugar puede ser una buena estrategia. Salir temprano permite aprovechar las horas de menor calor y, en algunos casos, parte del trayecto puede coincidir con sus horas de sueño.

Otra posibilidad es viajar por la noche, si el conductor está habituado a ello, descansado y en condiciones adecuadas para conducir. Porque la prioridad debe ser siempre que quien conduce no lo haga con sueño. En ningún caso debe pasar por encima del descanso del conductor que los niños duerman o no durante el trayecto.

¿Cada cuánto hay que parar?

Los viajes largos requieren descansos, especialmente si se viaja con niños pequeños. Una recomendación práctica es realizar paradas frecuentes, aproximadamente cada dos horas. Servirán para descansar, estirar las piernas y comer y beber algo, tanto para los niños como para el resto de pasajeros.

En el caso de los bebés, las pausas cobran todavía mayor importancia. Aprovéchalas para comprobar que el pequeño está cómodo, cambiarle el pañal si es necesario y ventilar el habitáculo antes de continuar.

Parada en un área de descanso durante un viaje largo con niños

¿Cómo entretener a nuestros hijos durante el trayecto?

Una película o unos dibujos animados pueden convertirse en los mejores aliados y hacer que varias horas de carretera pasen mucho más rápido; pero no son la única alternativa.

Antes de recurrir sistemáticamente a las pantallas, podemos preparar juegos clásicos como el «veo, veo», buscar coches de determinados colores, adivinar canciones o incluso hacerles inventar historias. Los audiolibros, cuentos y música también son opciones interesantes, pues permiten entretener a los niños sin obligarlos a mantener la vista fija en un dispositivo electrónico.

En caso de que utilicemos una tablet para distraerles, esta debe estar correctamente sujeta y nunca colocada de manera que pueda convertirse en un peligro si pegamos un frenazo. Los soportes para tablet diseñados para los reposacabezas pueden ser una solución práctica para mantener el accesorio estable.

Algunos accesorios útiles para el viaje

Para viajar con niños no hace falta llenar el coche de gadgets, pero algunos accesorios pueden facilitar mucho las cosas.

Parasoles laterales ventanillas

Parasoles laterales

Ayudan a proteger a los niños del sol directo durante el trayecto.

Espejo para bebés a contramarcha

Espejo para bebés a contramarcha

Permite al conductor o acompañante comprobar visualmente cómo está el pequeño sin necesidad de girarse.

Organizadores para respaldos de asiento

Organizadores para respaldos

Resultan prácticos para tener todo lo indispensable a mano: agua, pañuelos, juguetes, libros…

Protectores de asiento

Protectores de asiento

Las migas, líquidos y los pequeños accidentes suelen ser inevitables al viajar con niños. Un protector de asiento puede facilitar mucho la limpieza posterior.

Bolsas para mareos en el coche

Toallitas y bolsas para residuos

Ocupan poco espacio y son muy útiles para los mareos y mantener el habitáculo limpio durante un viaje largo.

Los errores que debes evitar si vas de vacaciones en familia

No lleves al niño sin su sistema de retención. Utiliza una silla o elevador adecuado a su altura y peso. Y, sobre todo, nunca lo lleves en brazos pensando que podrás sujetarlo durante un frenazo.

No dejes que saque partes del cuerpo por la ventanilla, viaje tumbado o adopte posiciones que impidan que el sistema de retención funcione correctamente.

El conductor también necesita viajar tranquilo. Los niños jugando, discutiendo o reclamando atención constantemente pueden convertirse en una fuente de distracción para el conductor. Lo ideal es que sea el acompañante quien se encargue de sus necesidades.

Viajar con niños puede ser mucho más fácil

Los viajes en familia no tienen por qué convertirse en una sucesión de «¿cuánto falta?» o «¡me aburro!». Para que el trayecto sea más cómodo para todos, la planificación es clave, y muchas medidas apenas llevan unos minutos.

Revisar el sistema de retención, comprobar el arnés, organizar bien el equipaje, preparar agua y comida, determinar las paradas que haremos y tener entretenimiento a mano pueden evitar muchos problemas una vez estamos en la carretera.

Lo esencial es no obsesionarse con llegar cuanto antes. Si hay que parar, se para. Si un niño se encuentra mal, se busca un lugar seguro donde detenerse. Y si el conductor está cansado, es momento de descansar.

Llegar bien es más importante que llegar rápido. Porque al viajar con niños, el mejor trayecto no es el que hacemos en menos tiempo: es el que termina con toda la familia disfrutando del momento y llegando al destino sin sobresaltos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *