
Las vacaciones son para disfrutarlas en familia. Y para muchas personas, eso significa incluir también en el viaje a su mascota. Pero antes de pensar en la ruta o en el equipaje hay una cuestión fundamental: ¿cómo garantizar que el trayecto sea seguro y cómodo para todos?
Aunque pueda parecer algo sencillo, viajar con mascotas requiere cierta planificación. Además de los factores que pueden afectar a su bienestar, un animal que viaja sin la retención adecuada puede resultar herido en caso de frenazo o accidente así como suponer un peligro para el conductor y los ocupantes del coche.
Si estás preparando una escapada junto a tu mejor amigo, en esta guía encontrarás todas las recomendaciones para que tanto tú como tu mascota lleguéis al destino de la mejor manera posible.
Contenido
¿Qué dice la DGT sobre viajar con mascotas?
La normativa española se rige principalmente por el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación, que establece que «el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción […] cuidando la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencia entre el conductor y cualquiera de ellos».
Dicho de otro modo: el animal jamás debe poder acceder al puesto del conductor ni interferir con los pedales, el volante o la palanca de cambios.
Y además del riesgo de distracción o de interferencia en la conducción, hay otro motivo de seguridad: en caso de frenazo brusco o colisión, incluso a velocidades bajas, el peso de la mascota se multiplica por mucho al salir despedido como un proyectil, lo que puede ser letal tanto para el animal como para los ocupantes del vehículo.
Por ambas razones, la Dirección General de Tráfico (DGT) puede sancionar por llevar la mascota suelta en el coche con multas que pueden superar los 500 € e incluso comportar pérdida de puntos del carnet de conducir.
¿Cuál es la forma más segura de transportar a un perro o un gato?
La respuesta depende principalmente de dos factores: el tamaño del animal y las características del vehículo.
Transportín
Para mascotas pequeñas, como gatos o perros miniatura, el transportín suele ser la alternativa más segura. En lo posible, debe ir situado en el suelo del vehículo, justo detrás de los asientos delanteros.
El transportín debe ser de un tamaño que permita que el animal pueda cambiar de posición cómodamente. Para favorecer la sensación de seguridad, lo recomendable es colocar en su interior su mantita habitual o una prenda con un olor que le resulte familiar.
Para perros de mayor tamaño, lo ideal es un transportín robusto colocado en el maletero, de manera perpendicular al sentido de la marcha.
💡 Consejo Racers: Los gatos son especialmente sensibles a los cambios. Si tu gato tiende a estresarse mucho, un buen truco puede ser cubrir el transportín con una tela fina y transpirable. Crearás un entorno tipo ‘cueva’, más oscuro y protegido, que le ayudará a sentirse a salvo. Evítalo si ves que le pone aún más nervioso; cada animal tiene sus propias preferencias.
Arnés de seguridad
Otra opción popular es el arnés de doble anclaje conectado al cinturón de seguridad o al sistema Isofix del vehículo. Este accesorio limita los movimientos del animal dentro del habitáculo, evitando que invada el espacio del conductor o que salga despedido en caso de impacto.
Eso sí, no todos los arneses ofrecen el mismo nivel de protección. Lo recomendable es utilizar modelos homologados de calidad, diseñados para viajar en coche, y no engancharlos nunca al collar del animal, pues podrían causarle asfixia o lesiones cervicales en caso de accidente.
Separadores y rejillas
Al viajar con perros de gran tamaño, muchas familias optan por transportarlos en el maletero, una zona en la que pueden tener mayor amplitud de movimiento.
En esos casos, las rejillas o separadores ayudan a mantener el animal en una zona independiente del habitáculo destinado a los pasajeros, evitando así que puedan desplazarse hacia los asientos.
Según estudios de seguridad vial, la combinación de transportín en el maletero apoyado contra el respaldo trasero + rejilla separadora fija y homologada es la que ofrece la máxima protección para las mascotas ante impactos graves.

Antes de arrancar: la preparación también importa
Los viajes tranquilos empiezan mucho antes de lanzarse a la carretera.
Si tu mascota no está acostumbrada a viajar en coche, lo aconsejable es realizar trayectos cortos durante los días o semanas previas. De esa forma, dejará de percibir el vehículo como una experiencia extraña o estresante.
En el caso de los perros, también es recomendable que hagan algo de ejercicio antes de salir. Un paseo previo puede ayudar a que viajen más relajados y con menos energía acumulada.
Otro aspecto importante es la alimentación. Aunque cada animal es un mundo, muchos veterinarios y expertos recomiendan evitar darles de comer grandes cantidades en las 2-3 horas anteriores al viaje, especialmente si tienen tendencia a marearse.
Por último, antes de ponerse en marcha, conviene comprobar que:
- El sistema de retención está correctamente instalado
- El animal lleva identificación actualizada y la documentación sanitaria al día
- Disponemos de agua suficiente para todo el trayecto
- El destino admite mascotas y cumple con sus necesidades
El kit básico que no debería faltar en ningún viaje
Al viajar con mascotas, no solo hay que tener en cuenta la seguridad, también su comodidad. Para que el trayecto sea confortable y sin sobresaltos para todos, prepara un kit de viaje con:
- Agua fresca y bebedero portátil
- Comida y comedero habitual
- Premios o snacks para momentos concretos
- Su manta o cama con su olor, para darle seguridad
- Juguete habitual, para reducir el estrés
- Arenero portátil (imprescindible si viajas con gatos)
- Correa y arnés de paseo
- Bolsas higiénicas y toallitas limpiadoras
- Documentación sanitaria
- Medicación habitual (si la requiere)
Y si vas a cruzar fronteras, conviene informarse sobre las normas específicas del país de destino en cuanto a documentación necesaria, vacunación, periodos de cuarentena, etc.
Tener estos elementos durante el viaje ayuda a resolver imprevistos y mejora significativamente la experiencia del animal.

¿Tu mascota se marea o se pone nerviosa?
No todos los animales disfrutan del coche de la misma manera. Mientras algunos se emocionan al escuchar el sonido del motor, otros muestran síntomas claros de ansiedad. Este último comportamiento es especialmente frecuente entre los gatos, que suelen ser más reacios a salir de su zona de confort.
Presta atención a las reacciones del animal. Los signos más frecuentes de estrés o mareo incluyen:
- Jadeo excesivo
- Nerviosismo constante
- Maullidos o ladridos continuos
- Salivación abundante
- Vómitos
- Temblor
- Inquietud
- Pis por nerviosismo/miedo
Si esos síntomas aparecen con frecuencia, lo más recomendable es consultar al veterinario antes del viaje. Dependiendo del caso, podrá proponer distintas soluciones.
Adaptación progresiva al vehículo
En muchos animales, especialmente cuando son jóvenes, la mejor estrategia consiste en acostumbrarlos poco a poco al coche. Haz trayectos cortos con ellos con frecuencia y especialmente los días previos al viaje, para que asocie el vehículo con algo positivo.
Feromonas calmantes
Existen difusores, sprays y otros productos que imitan señales químicas naturales asociadas a la tranquilidad y la seguridad. Puedes aplicarlos en el coche o en su manta unos 15-20 minutos antes de salir. En algunos casos resultan muy útiles, especialmente en gatos.
Medicación y suplementos específicos
Cuando existen problemas importantes de ansiedad o mareo, el veterinario puede aconsejar la utilización de medicamentos específicos, como antieméticos o ansiolíticos. También existen determinados complementos nutricionales orientados a reducir el estrés asociado a viajes o cambios de entorno.
En cualquier caso, jamás mediques a tu mascota sin supervisión profesional.
Durante el trayecto: las paradas son fundamentales
Un fallo frecuente que solemos cometer los humanos es planificar los viajes pensando únicamente en nuestras necesidades, descuidando las del animal. Al igual que nosotros, las mascotas también necesitan descansar.
Durante trayectos largos, lo aconsejable es hacer paradas frecuentes cada 2 horas o 200 km, coincidiendo con los descansos del conductor, para que el animal pueda hidratarse, relajarse y cambiar de ambiente unos minutos.
En el caso de los perros, esas pausas permitirán, además, que puedan pasear un poco y hacer sus necesidades. Antes de abrirles la puerta, simplemente asegúrate de que estén bien sujetos, para evitar atropellos o que se escapen si algo les asusta.
En cuanto a los gatos, suelen sentirse más cómodos quedándose dentro de su transportín en el interior del coche, pero también agradecerán disponer de agua fresca y un entorno más tranquilo durante los descansos.

Temperatura: el peligro que no debes subestimar
Un error gravísimo que jamás debes cometer, sobre todo si viajas en verano, es dejar a tu mascota sola dentro del coche.
Ni cinco minutos.
Ni con las ventanillas entreabiertas.
Ni a la sombra.
La temperatura en el interior de un vehículo estacionado puede aumentar rápidamente hasta alcanzar niveles peligrosos, incluso si en el exterior no parece hacer un calor extremo. Y los perros y gatos son especialmente vulnerables a los golpes de calor, una emergencia veterinaria que puede tener consecuencias muy graves.
Si necesitas detenerte durante el viaje, asegúrate de que tu mascota te acompañe siempre o permanezca en un entorno seguro y adecuado.
¿Y si viajas con otros animales?
Aunque perros y gatos son los protagonistas habituales al viajar con mascotas, también es posible que parte de tu familia sean otros animales.
🐀 Roedores — Los hámsteres, cobayas o ratones deben viajar en transportines o jaulas de transporte adecuadamente fijadas. Evita la exposición directa del animal al sol y controla la temperatura del aire acondicionado o la calefacción.
🦜 Pájaros — Suelen tolerar mejor los desplazamientos cuando viajan en espacios reducidos y protegidos. Cubre la jaula con una tela transpirable para evitar que se puedan asustar y/o estresar con los estímulos externos y asegúrate de que va bien asegurada para que no se mueva.
🐇 Conejos y hurones — En este caso, lo más recomendable es utilizar transportines rígidos con lecho cómodo y absorbente que facilite la higiene durante el trayecto. También se debe controlar la temperatura del habitáculo.
Como norma general, las mascotas en el coche deben viajar protegidas, con ventilación adecuada y evitando movimientos bruscos dentro del vehículo.
Los errores más habituales al viajar con mascotas
Muchas de las incidencias que se pueden producir al viajar con mascotas pueden evitarse con un mínimo de planificación. Estos son algunos de los fallos más frecuentes:
❌ Llevar al gato o perro en el coche completamente suelto o en brazos
❌ Sujetar el transportín con los cinturones traseros sin anclarlo correctamente.
❌ Permitir que saque la cabeza por la ventanilla
❌ No realizar descansos en viajes largos
❌ Dejar equipaje sin asegurar junto a la mascota
❌ No llevar agua suficiente y/o alimentarlo en exceso antes de salir
❌ Ignorar síntomas de estrés o mareo
❌ Dejarlo solo dentro del coche (riesgo mortal de golpe de calor)
Vuestro viaje juntos: el mejor recuerdo
¿Verdad que no viajarías con niños sin prestar atención a su sistema de retención infantil, comodidad y necesidades durante el trayecto? Pues los animales también son parte de la familia y, como cualquier otro pasajero, merecen viajar con seguridad, confort y tranquilidad.
Viajar con mascotas puede ser un precioso recuerdo si se hace con responsabilidad. Dedica unos minutos a preparar el trayecto, su sistema de transporte y atender sus necesidades durante el recorrido. No solo reducirá riesgos, también ayudará a que tanto el animal como los humanos disfrutéis de la experiencia y lleguéis al destino en las mejores condiciones.
¡Buen viaje junto a tu fiel compañero!